Aaron Olmos: En tiempos de blockchain es un sinsentido tener leyes en contra de los criptoactivos

Conversamos en exclusiva con Aaron Olmos, economista, docente e investigador venezolano, sobre el auge de los monedas digitales en el país, los pro y los contra del petro, y la legislación actual que el país petrolero impulsa para regular los criptoctivos.

“Es un sinsentido tener un paquete de leyes donde se ponga un costo adicional por el intercambio de tokens y criptomonedas distintos al petro en un momento caracterizado por blockchain y criptoactivos”, señaló Olmos, quien se ha convertido en uno de los estudiosos del tema con mayor actividad en foros y conferencias.

Recordemos que  la Asamblea Nacional Constituyente  aprobó la reforma integral a la norma del Impuesto al Valor Agregado (IVA) donde se incluye el cobro a las transacciones en criptomonedas (Art. 27). En el nuevo texto se estatuye una alícuota entre 5% y 25% a los bienes y prestaciones de servicios pagados en moneda extranjera o criptomoneda.

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No es un dato menor que Olmos se conectó con el tema digital en el año 2015 haciendo la investigación para su trabajo doctoral. El año siguiente propuso un curso en la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) sobre finanzas en la era digital. A partir de ese momento el tema se volvió fundamental en su actividad académica. Hoy día, es CEO de OlmosGroupVenezuela y profesor invitado del IESA.

Según el criptoentusiasta, la Sunacrip aplica un desarrollo por fases y desde 2018 hasta la fecha ha ido haciendo ensayos. “Parece que se hace un embudo donde la única opción lógica en dinero no fiat será el petro. Se castiga el uso de las divisas y las otras criptomonedas”, dijo.

Sobre la criptomoneda criolla, Olmos destacó que el petro -por su característica y concepción- se aleja bastante de los modelos tradicionales. Además, que aunque tiene un respaldo en commodities no mitiga la ausencia de confianza en el emisor. “Hasta ahora, está ensombrecido porque se aleja bastante de los términos que conocemos: minería, que tenga una figura de master nodo, y otros. Se parece más a un token”, reflexionó.

Sin embargo, reconoce que el petro fue positivo para un segmento de la población y se convirtió en un medio para cubrir algunas necesidades a pesar de su problemática ejecución.

Cabe destacar que el último bono cancelado a unos 6 millones de personas (pensionados, jubilados, trabajadores del sector público, militares y civiles en general) fue en diciembre de 2019 y el desembolso fue de medio petro, es decir, unos 30 dólares (según el Banco Central de Venezuela se ejecutaron 1,2 millones de transacciones).

Sobre la proliferación de empresas en el país que ofrecen servicio de trading destacó que hay unas muy formales y otras no tanto. “Han crecido a gran velocidad porque los venezolanos han entendido que hay diferentes vías para generar criptos y rendimientos, sin embargo, no todas son de buena calidad -en términos de conocimiento-“.

Alertó que mucha gente termina perdiendo su dinero porque son engullidos por los peces grandes en estas plataformas de tranding.

Finalizó comentando que por la crisis local y por mera racionalidad económica el venezolano ha migrado al uso y adopción de criptomonedas y tecnologías relacionadas con medios de pago. “De hecho, el caso de Venezuela es importante comprenderlo porque la conducta del venezolano está cambiando con respecto a la percepción que tiene del dinero y el valor”.

Edgard Ramírez-Ramírez, especial para Criptocurrencias